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3. ¿Cuál es la dinámica de la materia Responsable de
la Luz Zodiacal?
El hecho de que las curvas de luminancia y polarización son in
dependientes del tiempo (es decir, que permanecen invariables en el
transcurso del tiempo), puede llevarnos a pensar que la nube zodiacal
es inmóvil y permanente. Nada mas lejos de la realidad: los granos, al
igual que todos los cuerpos que forman el Sistema Solar, describen
órbitas alrededor del Sol. Una corroboración directa de este hecho la
tenemos al haber sido medido sobre su luz el Efecto Doppler; el
corrimiento detectado lo ha sido hacia el rojo, lo que es interpretado
por los astrónomos como señal de que sus órbitas tienen el mismo
sentido que los planetas.
¿Cual es la dinámica de los granos zodiacales ?. Si
estos estuvieran sometidos únicamente al influjo gravitatorio del Sol,
describirían órbitas perfectamente keplerianas, solo perturbadas por
la atracción de los planetas. La realidad, sin embargo, es bastante
más compleja.
A pesar de ser un problema todavía
hoy abierto, se considera que son fundamentalmente cuatro las fuerzas
actuantes sobre esta materia micrometeoroidea:
1.- La Presión de Radiación, que se manifiesta como una fuerza que
actúa radial desde el Sol y hacia afuera (vector de Poynting).
2. El Efecto Poynting-Robertson, así llamado por haber sido formulado
por el físico británico J.H Poynting y perfeccionado por el físico
norteamericano H.P Robertson . Consiste en lo siguiente: El grano de
materia zodiacal es calentado por la luz del Sol, por lo que emite
radiación al espacio. La partícula, debido a su movimiento, se
"aprieta" contra las propias ondas de radiación emitidas por delante,
y se separa de las que emite por detrás, produciéndose,
consecuentemente, una sobrepresión por delante y una depresi6n por
detrás.
Ello se traduce en una fuerza que se opone al movimiento, lo que frena
la partícula y la impide moverse con la velocidad suficiente para
equilibrar la gravedad solar. Por ello, la partícula "cae" un poco
hacia "adentro", en donde el mayor calor del Sol hace que se caliente
todavía más, se mueva mas rápidamente y genere mayor resistencia al
movimiento. Todo esto supone para la partícula zodiacal una lenta pero
continuada caída en espiral hacia el Sol Poynting calculo que una
partícula típica de 10 micrones de radio caería al Sol en menos de
l00.000 años. Así pues, resumiendo, este efecto produce en los granos
una fuerza resistiva proporcional a la velocidad tangencial de la
partícula.
3.- Se supone que el polvo zodiacal esta cargado eléctricamente. De
ser así, su interacción electrostática con el plasma solar ionizado
(viento solar) se traduciría en una componente de frenado.
4.- La existencia de un campo magnético interplanetario origina una
fuerza que tiende a aumentar la inclinación orbital de la materia
zodiacal.
Un hecho a considerar a la hora de
estudiar la dinámica de estas partículas es ver como son afectadas
teniéndonos a su tamaño. Sabemos que las fuerzas radiativas que actúan
empujándolas hacia - "afuera" resultan ser proporcionales a la
superficie de estas. En cambio, la fuerza atractiva gravitatoria es
proporcional a su masa.
De ello se deduce que para granos de
la misma densidad, los de menor tamaño ofrecerían una relaci6n
SUPERFICIE/MASA, mayor, habiendo un tamaño crítico - por debajo del
cual las fuerzas gravitatorias resultarían incapaces de contrarrestar
a las fuerzas radiativas, lo que daría lugar a su expulsión del
Sistema Solar, empujadas por el mayor valor de estas.
Según algunos investigadores, considerando
separadamente las cuatro fuerzas actuantes sobre las partículas
zodiacales descritas anterior mente, algunos de estos procesos
reducirían su permanencia en nuestro Sistema Solar a tiempos
inferiores a 1 año.
Mediciones recientes han
detectado variaciones rápidas en la luz zodiacal. Estas variaciones
podrían ser debidas, además de al paso de - cometas por la nube (en un
solo paso por el perihelio, un cometa puede proporcionar una cantidad
de partículas equivalente a 1/10.U00 del total de la nube zodiacal), a
1a actividad solar.
Efectivamente, las
fulguraciones cromosféricas solares pueden perturbar profundamente las
órbitas de las partículas con tamaño inferior a media micra,
transformando sus órbitas de elípticas a parabólicas o hiperbólicas,
expulsándolas del Sistema Solar.
Se calcula que unas 10
toneladas de partículas interplanetarias caen en espiral al Sol cada
segundo. Si no existiera esa "reposición" inyección constante de
materia, proporcionada fundamentalmente, como hemos visto, por los
cometas y las colisiones de los asteroides, la luz zodiacal seria un
fenómeno inexistente. Y viceversa, si no existieran esas fuerzas que
limitan la vida del polvo zodiacal alrededor del Sol, su luz reflejada
seria tan imponente que eclipsaría de la bóveda celeste nocturna
incluso a los astros mas brillantes.
Así pues, resumiendo, podemos decir que la persistencia observada en
la luz zodiacal es el resultado de UN EQUILIBRIO DINÁMICO DE LA
DENSIDAD ESPACIAL DEL POLVO INTERPLANETARIO, entre lo que podríamos
denominar "Procesos de inyección" y "Procesos de limpieza".
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4. ¿Cuál es
la distribución espacial del polvo zodiacal?
Todos los resultados de los que se dispone apuntan hacia una
DISTRIBUCION HELIOCÉNTRICA de la materia micrometeoroidea, habiéndose
evidenciado a través de mediciones recientes que la luz zodiacal es
simétrica respecto de un plano en el que justamente se encuentran los
valores de máxima luminancia. La influencia gravitatoria de los
grandes planetas del Sistema - Solar ha hecho que su plano de simetría
coincida con el plano máximo de Aries de Laplace, o Plano Invariante
del Sistema Solar (este plano posee una inclinación sobre la eclíptica
de 1º 36'). Valores de mediciones realizadas para direcciones de
observación. que se alejan del plano de simetría han puesto de
manifiesto que casi toda la materia interplanetaria está concentrada
en las inmediaciones de dicho plano, como lo esta toda la materia del
sistema Solar. La nube zodiacal tiene, además, simetría azimutal
respecto a un eje que pasa por el Sol y es perpendicular al plano
Invariante del sistema Solar. Su forma debe de ser lenticular
aplastada, con su plano de simetría principal coincidente con el
mencionado plano invariante. Su densidad decrece de gran manera mas
allá de 0.5 U.A. La localización del polvo zodiacal se sitúa en una
corona circular cuyo centro es el Sol, cuyo radio exterior es de
alrededor de 2 U.A y su radio interior de aprox 0.5 U.A. Su máximo
espesor se supone algo inferior al diámetro de la órbita del planeta
Mercurio.
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